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Maletas como conejos. julio 5, 2006

Posted by hukes in Misceláneos.
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En diciembre de 2005 mi maleta de batalla (y la única que tenía) dejó de ser útil. La única asa que aún le servía se quebró. Me quedé con un bulto que tenía que cargar como res muerta sobre la espalda o sobre mi pecho como pastorcillo regresando con la oveja de la pata quebrada.

Para solucionar mi problema, pasé a una tienda departamental a comprar una nueva maleta. Tenían las clasicas maletas negras que todo ejecutivo tiene, pero me decidí por una maleta color rojo, pues es más fácil de localizar en la banda de los aeropuertos, dónde pasan una infinidad de equipaje negro. Entre más rápido sepa cuando sale mi maleta, menos stress y más rápido puedo pasar a migración, evitando las colas. La maleta es un poco mayor que la que había jubilado, así que era perfecta para cargar con los libros y revistas que acostumbro comprar cuando viajo, además de la carga de rigor: algunos cambios de ropa y un cepillo de dientes. Así, con mi maleta nueva, regresé de casa de mi papá con espacio pleno y con la tranquilidad que da el color rojo (a menos que me encuentre en un campo de toros de lidia).

Dos semanas después de haber comprado mi maleta nueva, me avisan en el trabajo que iba a tener que pasar unos meses en Brasil. “Ok, sin problema”. Pero mi maleta no iba a poder con todo lo que necesitaba llevar. Ahora no eran un par de cambios de ropa, era prácticamente mi guardaropa completo. Así que volví a la búsqueda de una maleta nueva, mucho más grande. Después de varias tiendas, ví una que me gustó y que tenía el tamaño de un refrigerador pequeño. Desafortunadamente no la tenían en rojo. En la tienda abrí un poco el cierre y vi que dentro había una réplica de la maleta, pero lo suficientemente pequeña para que cupiera dentro de la más grande. “¡Que bien!” pensé. “Dos maletas por el precio de una”. Llegué a mi casa feliz con la compra y saqué la maleta pequeña. La abrí, y dentro había una maleta más. Tres maletas por el precio de dos. Saqué la más pequeña y la abrí. Una cuarta maletita estaba dentro. Cuatro maletas por el precio de tres. Eran demasiadas maletas ya. Cinco adquiridas en menos de dos semanas da para considerar una visita al psiquiatra (maletofilia se llama la enfermedad).

Metí lo que necesitaba para Brasil en la mayor. Fue suficiente esa maleta para todo. Y fueron como $2500.00 pesos de sobrepeso.

Ahora, para una semana que pasaré en México, voy a tener que comprar una maleta nueva. La que traje a Brasil es demasiado grande para un viaje corto. Así que tuve que comprar una maleta más.

Tengo maletas para regalar.

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