jump to navigation

12 horas sentado julio 19, 2006

Posted by hukes in Misceláneos.
trackback

Estoy de vuelta en Brasil. Después de una semana de vacaciones –visitas y cenas con amigos en México–, tuve que regresar al trabajo. Pero además el regreso fue de lo peor.

Por algún motivo, después de una semana que terminó el mundial, Aeroméxico todavía no se recupera en su flota de aviones. En lugar de un Boing 777, regresé en no-sé-qué-modelo de avión, que era el que tenían disponible. Lo único que sé es que era demasiado corto para mis piernas y demasiado angosto para la panza del gordito que venía a mi lado. Lo mismo pequeño del avión hizo que tuvieramos una escala en Lima, Perú, para reabastecer combustible, porque la barriga del avioncito no daba para llegar hasta Sao Paulo de un solo brinco. Total: 12 horas de viaje (sin contar los taxis y el autobús para llegar a la Ciudad de México). Doce horas que no me levanté ni para ir al baño (ni siquiera para hacer del uno). Lo mismo sufrieron el gordito y el gordote que le tocó la ventanilla, no se pararon al baño ni una sola vez. Afortunadamente me tocó pasillo, que me dió cierta libertad para estirar la pierna y para no chocar codos con por lo menos de mi lado derecho.

Las rodillas las tengo destrozadas. La canastilla de las revistas, que está en la parte trasera del respaldo de adelante tiene una armazón de alambre que justo queda debajo de mis rótulas, y el tipo de adelante tampoco ayudó mucho cuando reclinó su respaldo. Debo confesar que le hice el sueño imposible, pues para cada movimiento que hacía le movía el respaldo más de lo necesario. De alguna manera tenía que pagar la tortura que estaba inflingiéndome. La espalda también me quedó un poco adolorida, pero esa fue la menor de mis dolencias. Ahora sólo me resta distribuir las latas de chiles y las botellas de tequila que mis compañeritos de trabajo tuvieron la amabilidad de solicitarme. Cada uno de ellos sin importarles qué habían pedido los demás (“eu quero, eu quero, eu quero”). No podía decirles que no. Cuando estuve documentando las maletas, tuve que hacer malabares transfiriendo cosas de una maleta a otra y poder evitar pagar peso adicional. Me libré por un kilo de no pagar sobrepeso de tres kilos (el kilo de más lo cobran como a 100 dólares).

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: